El Museo Criollo “Beato Pereyra” está ubicado en el pasaje homónimo y Belgrano Norte, a pasitos del Lago Güemes. Recibe numerosas visitas semanales, sobre todo de establecimientos educativos que se quedan impactados por la cantidad de elementos propios del gaucho.
Abre sus puertas de miércoles a viernes de 17 a 19 horas.
Los impulsores de esta propuesta son los hermanos Julio Francisco y Juan Carlos Pereyra, hijos del Beato.
Julio recordó cómo nació la idea de montar un museo del gaucho. “Se le ocurrió a mi hermano hacer una casa de adobe representado al barrio que estaba construido del mismo material. Entonces quisimos armar esta vivienda, al mismo tiempo representando al gaucho argentino que vivió en nuestras pampas y residió en este tipo de ranchos. Entonces, nos comprometimos con esa construcción y lo levantamos nosotros sólos”, destacó Julio.
Hay desde fraguas, desmalezadoras manuales, taladros, tijeras de tusar, de cortar los fardos, guadañas, palas, horquillas hasta armas del 1800. También hay mates donados por la Escuela de Platería, un gaucho tamaño natural que lo rescataron para el rancho a través de la comisión del Barrio Guemes.





