Esta pintoresca plazoleta que hoy forma parte del Paseo Bolívar, fue donada a la intendencia municipal por el matrimonio de Bartolomé J. Ronco y María de las Nieves Clara Giménez en nombre a su hija Carlota Margarita, que murió cuando tenía 15 años.
Esa donación tenía una condición: que nunca se cambie su objeto y su destino de bien público para beneficio colectivo.
Los materiales que adornan la plaza han sido tomados en su mayoría de edificios de nuestra ciudad.
Las napas corresponden a la vieja casa donde estaba la vivienda de los Ronco antes de mudarse adonde hoy funciona la Casa Museo Ronco, a cuatro cuadras de allí. La ventana que está atrás data de fines del siglo XIX y es anterior a la fundación de Azul.
El aljibe que está en la parte de abajo funcionó en el Palacio Municipal de Azul. Cuando la Municipalidad fue reformada, el aljibe se trajo hasta este sector. La parte vertical es de una antigua casa que está frente al Parque Municipal que fue demolida en el año 1938, aproximadamente, y la parte superior es de una casa de Chascomús que data de 1878.
Las piedras de sillería y las lajas que cubren el terreno pertenecieron a la casa ubicada en las calles San Martín y Rivadavia del año de 1882.
Además, en el Cantoncillo esta colocada la placa en la que se declara a Azul como Ciudad Cervantina.
El Cantoncillo forma parte del Paseo Bolívar, que se centra en edificaciones antiguas y patrimoniales construidas entre 1880 y 1950 que se erigen sobre calle Bolívar, desde Av. 25 de Mayo hasta Colón.







