Ubicado en Av. 25 de Mayo esquina Bolívar, se trata de una gran casona construida en 1900 de estilo ecléctico italianizante, donde resalta su torre circular en el centro.
Inicialmente su destino fue de uso familiar, luego se destinó como sede del colegio privado Santo Tomás de Aquino y ya en los inicios de la década de 2020 se vendió para un desarrollo inmobiliario que mantuvo la fachada y le construyó detrás un imponente edificio de numerosos pisos.
Al comenzar el siglo XX se edifican la casona de Emiliano Bargas, 25 de Mayo esquina Bolívar, y la casa contigua, 25 de Mayo 725, de Miguel Castellar, ambas proyectadas por el arquitecto Julio Cacciolatti en estilo ecléctico italianizante (vivienda de 790 m2). Es una de las más antiguas residencias azuleñas que llama la atención por la nobleza de sus líneas.
“Esta es la única esquina de nuestra ciudad que posee dos casonas con cúpulas enfrentadas en cruz, una facetada en pizarra gris con pequeñas ventanas mansardas y coronada por un pararrayos, propiedad de Francisco Pourtalé (año 1933), y diseñada por el arquitecto Héctor Pourtalé en clasicismo francés, con su fachada con revoque imitando sillares encadenados con ladrillos a la vista, a la manera romana. Ambas de diferentes estilos, con importantes puertas y verjas de hierro”, resaltó el arquitecto Carlos Enrique Fortunato.
El Palacio Bargas
Emiliano Bargas era oriundo de Chivilcoy; muy joven se enroló como telegrafista en la expedición al desierto emprendida por Adolfo Alsina, y en 1873 fue destinado al Fortín Lavalle, en la frontera de Azul: “Era un distinguido caballero, culto, inteligente y emprendedor. En 1899 encomendó al arquitecto Julio Cacciolatti el proyecto y construcción de su imponente casa ubicada en la esquina sur de 25 de Mayo y Bolívar, que quedó terminada en 1900”.
“Enmarcada entre los tilos de la avenida haciendo cruz con la antigua morada de Emiliano Bargas, la casa de Pourtalé, conforma uno de los paisajes arquitectónicos más evocativos de la ciudad, dominado por las masas de las dos imponentes moradas y el perfil de sus cúpulas enfrentadas”, continúa Fortunato. Hoy queda mezclado con el edificio moderno de fondo llamado justamente “Palacio Bargas”.
Hoy cuenta con locales comerciales en la Planta Baja, que dan a la calle Bolívar, y sobre Av. 25 de Mayo hay un cafecito llamado Capri.







