La construcción de esta casona fue encargada por don Bartolomé Percaz, importante ganadero que estaba casado con Ignacia Legorburu y tenía siete hijos. La construcción se desarrolla en una planta de esquina con una imponente entrada de importantes columnas e impactante dosel. Es una obra con acento de clasicismo francés.
Allí funciona Zona Sanitaria IX, de la Provincia, y antes fue sede de la Unidad Regional de Policía.
Si bien Percaz era de origen español, la intervención de los arquitectos encargados del proyecto, Lavarello y Pourtalé (nativos, con raíces italianas y francesas), le dieron a la casona un estilo definido por el arquitecto Rocca como clasisista francés. Fue don Bartolomé Percaz un progresista inmigrante español con campos en General Lamadrid que encargó los planos al binomio profesional ya citado, los que influyeron para determinar sus dimensiones y estilo de vivienda y dependencias para una amplia familia constituida por hijas mujeres y varones. Su entrada es imponente y se llega a ella por una escalera de mármol. Esta altura de la edificación permitió, durante la inundación de 1980, seguir atendiendo con suministros a los partidos de la Región y hasta albergar a vecinos afectados.
“La familia Percaz tenía otra casona en Bolívar entre Arenales y Rauch, donde vivieron cinco descendientes de Bartolomé, por las décadas del 60/70. La casa de Arenales fue rentada a la Policía de la Provincia hasta que esta se trasladó a la Casa de Piazza, donde funciona actualmente, pasando a ocuparla la Región Sanitaria IX, hasta que en 1986 fue adquirida por el Ministerio de Salud”, relata un artículo del diario El Tiempo.
En los ’90 se le sacaron los postigos de cuatro hojas, muy deteriorados, y se los reemplazaron por unas verjas que en nada coinciden con el estilo de la mansión, la que en su frente del lado derecho al entrar tenía un pequeño pino, quizá original, que fue cambiado por un rosal, fuera de armonía con el diseño original del frente.





