El paraje está ubicado en la Ruta 80, a 55 kilómetros de Azul. Para llegar tenés que atravesar la Boca de las Sierras, la Reserva Natural, el arroyo Los Huesos, una Base Naval de la Armada (que contiene un dique) y también el Monasterio Trapense.
Las formaciones rocosas más antiguas de la tierra son el telón de fondo de este paisaje serrano que además cuenta con un parque de molinos eólicos que dan postales únicas, sobre todo al atardecer.
Todas esas tierras formaban parte de la Estancia “Los Ángeles” fue una de las primeras del partido de Azul. Su fundación se remonta al año 1828, cuando Pablo Acosta obtuvo 12 leguas cuadradas en enfiteusis, que se extendían desde el Arroyo de los Huesos, límite de los partidos de Azul y Tandil, hasta los actuales terrenos de la Base Naval Azopardo.
Pablo Acosta fue juez de paz a partir de 1838, y dos años más tarde murió en un viaje de Bahía Blanca a Azul, en manos de una partida de indígenas y gauchos.
En 1928, su nieto, también llamado Pablo Acosta, pidió que una estación de la nueva línea del Ferrocarril del Sud que conectaba Azul con Dorrego se emplazara en la Estancia, para que le permitiera más facilidades en el transporte de sus mercaderías. Lo logró y se llamó Pablo Acosta.
Alrededor de la estación hubo una carnicería, el almacén de ramos generales “El Progreso”, el abastecedor-carnicería “Los Huesos”, una herrería y un surtidor de nafta YPF, que estaba a cargo del propio Acosta; un destacamento policial y la escuela provincial 15 que luego pasaría a tener el número 37.
Pablo Acosta (nieto) era el dueño del edificio donde funcionaba el almacén de ramos generales, punto de encuentro de los habitantes de la zona. Antiguamente funcionaba también como correo.
En esa esquina, el matrimonio de Viviana y Fabíán se hicieron cargo de la vieja pulpería hace más de 20 años y crearon El Viejo Almacén, donde podés ir con amigos o en familia a pasar un rato de tranquilidad y sabores rurales. Asado los domingos, y pasta los sábados. Siempre con riquísimas entradas como embutidos caseros, empanadas de vizcacha, chorizos, quesos y jamón crudo local. Y también postres caseros.
Además, el lugar mantiene la estética, los objetos, recuerdos y mística de aquel viejo almacén de ramos generales construido en el 1900.
Al lado del Almacén se ubican dos cabañas donde también podés pasar la noche y salir por las mañanas a transitar en un entorno 100% rural, con las sierras de fondo.
Actualmente, en el paraje viven unas diez personas. Llegaron a tener 300 habitantes pero nunca se fundó como pueblo. Y la estación (de la que solo queda el carte de PABLO ACOSTA) dejó de funcionar en 1961.
El Viejo Almacén abre todos los días. Durante la semana hasta el mediodía y los fines de semana desde las 9 hasta las 20, aproximadamente.
Por consultas y reservas: @almacenacosta
WhatsApp: 2281 40-5627.
En el paraje también hay una escuela primaria, el jardín de infantes y un CEPT; y una embotelladora de agua mineral.







