El Departamento judicial de Azul es uno de los 18 departamentos judiciales en los que está dividida la Provincia de Buenos Aires, y demuestra la importancia que tuvo la ciudad décadas atrás cuando las autoridades provinciales decidieron emplazar allí los Tribunales de la región.
Por Ley N° 3617 del 2 de septiembre de 1915 se creó en Azul el Departamento Judicial del Sudoeste, que se concretó el 18 de marzo de 1916.
Hoy abarca el territorio de los partidos de Azul, Benito Juárez, Bolívar, General Alvear, General Lamadrid, Laprida, Las Flores, Olavarría, Rauch, Tandil y Tapalqué, en un área de 453,583 habitantes (Indec, 2010).
En ella intervienen los Fuero Penal, Fuero de Familia, Fuero Civil, Fuero de Menores y Fuero Laboral.
Como relatan la Lic. Cristina Cabrera y el Arq. Juan Pablo Maestri, en 1934 por Ley 4275 se autorizó la suma de $ 200.000 m/n para la construcción de del edificio central sede de los tribunales del Departamento Judicial del Sudoeste, en Azul. El inicio de obra comenzó en 1940 y finalizó once años después.
“En aquel entonces el lenguaje arquitectónico de occidente y Argentina se manifestaba por la coexistencia de dos lenguajes: uno académico clasicista y otro de vanguardia (constructivismo ruso, futurismo italiano). De esta dialéctica imperó el discurso del clasicismo monumental, generador de espacio urbano, representante del poder del estado a través de la obra pública”, relatan.
El Edificio Central de Azul se encuentra en un predio rodeado de jardines, con una implantación decimonónica que ocupa aproximadamente la mitad de la manzana: “Su volumetría cúbica se desarrolla en un subsuelo, plantas y azotea. Las plantas son similares en su distribución funcional. Poseen un armado en “H” con un pabellón central de cuatro niveles donde se halla el acceso principal y dos alas laterales dispuestas simétricamente”. En planta baja y en coincidencia con el acceso, un gran hall distribuidor alberga a los ascensores y a una importante escalera de tres tramos iluminada y ventilada naturalmente.
La fachada principal destaca un pórtico recova revestido en piedra con un ático correspondiente a un cuarto nivel con la leyenda “Palacio de Justicia” en relieve. Dicho pórtico posee cinco tramos (intercolumnio de origen clásico). Los tres tramos centrales tienen las puertas de acceso resaltadas por un revestimiento similar al del pórtico. Una pequeña escalinata une el espacio exterior y el de la recova.
“Una mención especial merecen las escaleras laterales, que al igual que la central, se encuentran revestidas en piedra y cuentan con barandas realizadas en caño de acero pintado. Asimismo, cuatro planchuelas de acero paralelas acompañan las curvaturas del caño del pasamano, recordando diseños en un lenguaje moderno característico de la arquitectura de Walter Gropius”, acotan.


