Ubicado a pocas cuadras del centro, luego de atravesar el Puente Mitre, llegás al barrio de los catrieles, donde este espejo de agua artificial ofrece un marco ideal para la pesca y actividades recreativas. También para merendar mirando el lago (aprovechá los churros y berlinesas que venden en el lugar).
Están las figuras escultóricas conocidas como “el Malón de piedras”, enfrente la plaza en honor a los Catrieles, y otro sector de juegos infantiles, y a pocos metros, frente al Arroyo Azul, se destacan las esculturas del Quijote a cargo de Carlos Regazzoni, y el mural de Rep.
El Lago también se transforma en un punto ideal para contemplar los atardeceres bonaerenses y subir fotos a las redes posando junto a las coloridas letras que forman “AZUL”.





